La pelota preguntona es una dinámica participativa diseñada para evaluar y motivar la participación de forma lúdica y reflexiva. Los participantes se pasan una pelota ligera, y el facilitador lee una pregunta para que quien reciba la pelota la responda antes de lanzarla a otra persona. Es ideal para fomentar la interacción, reflexionar sobre un tema y crear un ambiente dinámico y colaborativo.
Preparación
- Definir el propósito:
- Evaluar el nivel de comprensión o reflexión de los participantes sobre un tema.
- Motivar la participación activa de forma divertida y relajada.
- Promover el intercambio de ideas y la interacción grupal.
- Preparar los materiales:
- Una pelota liviana (de playa, espuma o plástico).
- Un listado de preguntas relevantes al tema del taller o sesión, que serán leídas por el facilitador.
- Configurar el espacio:
- Organiza un espacio amplio donde los participantes puedan lanzarse la pelota con seguridad.
- Si el grupo es numeroso, forma subgrupos de 8-12 personas para garantizar que todos participen.
- Para realizar la dinámica de forma virtual:
- Utiliza una herramienta colaborativa para organizar turnos donde el facilitador lea preguntas para cada participante.
- Pide a los participantes que seleccionen a quién “lanzarían” la pelota al finalizar su turno, promoviendo la participación activa.
- Presenta las preguntas en una pizarra virtual o lista compartida para mantener claridad durante la actividad.
Instrucciones paso a paso
- Introducción al propósito
- Explica que el objetivo de la dinámica es reflexionar y compartir ideas de manera participativa y entretenida.
- Establece un ambiente inclusivo y divertido, recordando a los participantes que pueden pasar su turno si lo desean.
- Inicio de la dinámica
- El facilitador selecciona a alguien para lanzar la pelota al azar.
- Al recibir la pelota, el participante escucha una pregunta leída por el facilitador y la responde en voz alta.
- Continuación de la dinámica
- Tras responder, el participante lanza la pelota a otra persona del grupo.
- El facilitador lee una nueva pregunta para la siguiente persona, y así sucesivamente.
- Reflexión grupal
- Al finalizar, guía una discusión sobre los temas abordados en las respuestas y los aprendizajes obtenidos.
- Pide retroalimentación sobre la dinámica y cómo esta contribuyó al objetivo del taller o sesión.
















